Una cosa que me he dado cuenta más o menos cada vez que cualquier serie/anime o película entra como tema de conversación es que invariablemente alguien piensa que cualquier crítica negativa es o una crítica directa a su gusto personal, o, lo que es peor tantito, una crítica a sus valores como personas. En el menor de los casos, también es una crítica personal contra el reparto y el equipo de producción, y para colmo, si no te gusta algo de X serie, entonces por lógica, ODIAS X serie.
Lo cual, en el 85% de los casos, no podría ser más lejos de la verdad.
Por ejemplo: A mí en lo personal me fascinan House M.D, Psych, Castle, Criminal Minds, Bones, las Ley y el Orden y Burn Notice. También no me molestan series como Lie to Me (Que lamentablemente entra en conflicto de horario con Criminal Minds) y Mental. Sin embargo, cuando alguien hace notar que en su mayoría son series de “hombres blancos, heterosexuales, de clase media, de edades entre los 26 y los 40, resolviendo crímenes con su gran inteligencia”, y que por lo tanto son un reflejo de que la sociedad estadounidense sigue siendo machista y bastante racista… no puedo dejar de pensar que tiene un punto de razón. Claro, podría tratar de defenderme diciendo que House, Psych, L&O SVU, L&O, y Criminal Minds tienen personajes de color como secundarios importantes PERO eso no quita que no son los protagonistas, y tampoco que Foreman, durante las primeras temporadas de House, fue presentado como el más desagradable y odioso de los asistentes de House, que Gus al principio era usado exclusivamente como patiño de Shawn, o que tanto Morgan como Finn tienden a usar más sus músculos que su inteligencia en sus diversos casos. Tampoco el hecho de que Brennan sea increíblemente inteligente cambia que últimamente Bones se centra demasiado en su romance con Booth, o que es obvio que a Kate la están preparando para interés romántico de Castle.
Ahora: Que el status-quo de Hollywood (O New York, o Vancouver, donde de hecho se filman muchas de estas series) sea “blanco, heterosexual, clase media, hombre” no significa que ninguno de los productores de los programas antes mencionados sea racista. Solamente significa que trabajan en un sistema donde el racismo está tan, pero tan arraigado que ya nadie lo ve a menos que sea de la variedad de tipos con batas blancas quemando cruces en el patio del vecino. Y si es malo para los Afro-americanos (Sí, Afro-americanos. El problema de reparto en Inglaterra tiene cosas similares, pero vamos a dejarlo a un lado en gran parte porque no nos llegan suficientes programas del Reino Unido como para poder juzgar), imagínense para las otras minorías. En un rápido conteo mental, de los programas “Primetime” que ahorita están siendo populares puedo recordar a tres hindúes (Y no estoy segura del tercero, porque hace un buen que no veo héroes, y por tanto no estoy segura de que Mohinder siga vivo), como 5 asiáticos, y como cinco latinos y medio (Y cuento a Shawn Spencer como medio latino solamente porque James Roday, el actor que lo representa, es mitad latino). Ahora, esto es sólo de los programas que veo y/o que tengo noticias por otras personas que los ven. Posiblemente hay más y estoy siendo injusta. Y claro, también hay otras minorías menos representadas –hay UN personaje en silla de ruedas en todo lo que pude encontrar de series populares, y no sé exactamente como este el radio de personajes musulmanes. Y si bien estoy segura de que hay más personajes gay, no sé cuántos de ellos puedan ser contados como algo más que personajes ‘token’.
Pero esto no es un post sobre el racismo o la falta de racismo en la televisión, así que por lo pronto, voy a dejar esos números. A lo que iba antes de irme por esta tangente es que justamente una crítica así, a la hora de ser discutida, en lugar de sacar una discusión acerca de por qué las minorías tienden a ser tan invisibles en el entretenimiento masivo lo que lograría sería más bien una larga discusión acerca de cómo la persona que notó la tendencia –usualmente parte de una minoría- está siendo racista en contra de los blancos por decir que hay demasiados hombres blancos heterosexuales en televisión. Si dicha crítica es en un blog popular, en menos de dos días ya nos vemos en fandom_wank o unfunny business.
La primera “defensa” contra esta clase de críticas es “Si no te gusta, no lo veas”, en cualquiera de sus variantes. También está el famoso “Es que sólo buscas como ofenderte”, o mi particularmente odiada “Si fueras fan, lo entenderías.” Esta última me es particularmente molesta porque asume dos cosas: la primera, que a los artistas se les perdona cualquier cosa sin importar lo estúpida, ofensiva o simplemente mal hecha que esté y la segunda… que alguien que ve la serie y de repente se encuentra con situaciones problemáticas en la misma “no es fan”. Pero honestamente nadie ve 54 episodios seguidos de una serie que odia y muchas veces, la crítica surge a raíz de cuanto uno es fan de algo, y cuanto se molesta en ver que ese algo no es 100% perfecto. Por ejemplo, yo adoro Buffy la Cazavampiros. Tengo en DVD cuatro de las siete temporadas, y casi completo el primer comic. Pero eso no evita que me sea bastante obvio que Joss Whedon tiene algo en contra de las parejas felices y que francamente, para ser un escritor “feminista” tiene la mala costumbre de meter mujeres en los refrigeradores con una frecuencia impresionante, y por mucho que me guste House uno no puede negar que su tratamiento del dolor crónico es medianamente problemático. Soy fan, veo las series, y cuando esas series caen en un tratamiento problemático de situaciones actuales (las cubiertas por los –ismos, por decirlo así), pues no puedo evitar notarlo. Y por mi particular situación (Mujer latina, clase media Mexicana) hay cosas problemáticas que yo veo y otras personas pueden no notar como el hecho de que la historia de Maya y Alejandro en Héroes, con dos inmigrantes ilegales viajando a Estados Unidos, uno de ellos portador de una terrible plaga mortal e incurable, JUSTO en el momento en el que la discusión contra los inmigrantes comenzaba en el país vecino estuvo terriblemente mal manejada (Dicen rumores que en realidad, Maya iba a ser la gran curadora de toda la plaga, de no haber ocurrido la huelga de escritores, pero lo que el público vio fue completamente diferente), mientras que cosas que yo no noté en un principio pueden ser criticadas por otros. Y nadie que critique la serie, la odia, o por lo menos, no la odiaba cuando la comenzó a ver.
Esto nos lleva a la otra cosa que me molesta mucho de estas discusiones: La gente que es incapaz de concebir que alguno de sus autores, actores, o series favoritas sean capaces de cometer fallas de racismo/homofobia/clasismo o algo similar. Una vez más, ejemplo personal: A mi me enfurece que acusen a Stephen King de escribir “negros mágicos” en Shanhawk Redemption porque su libro original no tiene un personaje de color en el papel del ‘buen mentor’ para el personaje blanco, Red (representado magistralmente por Morgan Freeman en la película) originalmente es un irlandés pelirrojo en el libro. Sin embargo, no puedo negar que su personaje de John Coffey en The Green Mile es increíblemente problemático porque no sólo es un “negro mágico” (rápida explicación: un personaje de color sabio que existe exclusivamente para que un personaje blanco aprenda una lección valiosa en la vida) sino que además de todo termina muriendo tras sanar a la esposa de uno de los personajes secundarios Y para terminar de arreglar el problema, es tratado con un racismo impresionante por muchos de los personajes de la novela. Uno podría intentar justificarlo con el hecho de que la acción ocurre en una época increíblemente racista de la historia norteamericana pero de cualquier manera si, puede dejar un mal sabor de boca y lo más importante de todo, si alguien se queja de ello tiene toda la razón y el derecho de hacerlo por mucho que el autor criticado sea uno de mis favoritos. Y, si lo está escribiendo en línea para que todo el mundo lo vea, lo mínimo que debo hacer yo antes de declarar que es un looser que se ofende fácilmente y que no puede entender la genialidad de lo que sea… es leer sus argumentos con mente abierta y dando pie a la posibilidad de que sí, quizá tiene un punto en su crítica.
Disclaimer: Este rant no está influenciado por ningún incidente en particular, aunque ahorita hay varios que podrían entrar en esta clasificación –Avatar, Glee o Amanda Palmer, por ejemplo- sin más bien por todo lo ocurrido y muchos otros problemas similares del pasado.
También lamento la tardanza desde la última entrada del blog, pero hubo muchísimo trabajo las últimas dos semanas.
21 de febrero? WTF! pero si cuando me metí hace unos dias el post no estaba ahi O.o una de dos, o hiciste trampa o ya estoy alucinando… voto por la segunda…
Entiendo tus problemas cuando tratas de ver con ojo crítico algo, por mas que tratas de aclarar que una obra te gusta con todos sus defectos, mucha gente no acaba de concebir que lo que tanto les guste… tenga defectos.
Y bueno algo que no se me había ocurrido la ultima vez que nos vimos, pero creo un personaje no es un negro mágico cuando la historia es de el… puede seguir siendo una imagen estereotipada y hasta racista, pero el negro mágico normalmente se va tan repentinamente como llegó.
¿Que paso con Amanda Palmer? o.o
Lol. No te apures, entiendo, Y ahora que he estado con un montón de trabajo, pues menos posibilidades de contestarte y de postear (Aunque te tengo buenas noticias: los webcomic regresan. PRONTO
)
Lamentablemente, con lo del negro mágico… el problema es que no hay personajes que caigan en la categoria de negro mágico Y que además sean protagonicos. Es una de esas cosas que se exigen del tropo. Si no, preguntale al Haitiano, a Micah, y hasta a D.L. Ninguno de ellos servia para nada más que avanzar la historia de los personajes blancos (Ahora que lo pienso: Isaac era un latino mágico. Su propio arco es completamente interrumpido con tal de darle una lección a Peter “mira como sufro” Petrelli)
Lo de Amanda Palmer esta largisimo de platicar, pero si goggleas Evelyn-Evelyn ableism te encontraras buenos resumenes. Dejemoslo en que la mujer se las ingenio para ofender a un 60% de la humanidad y lograr que Neil Gaiman perdiera su calidad de dios geek del fandom. Y para *eso* se necesita saber meter las cuatro al mismo tiempo.