Mi salida de Conexión Manga

En 1999 Martín Arceo me invitó a trabajar en una editorial llamada Editoposter, para un nuevo proyecto de revista informativa llamada Conexión Manga.

Ahí hice grandes amigos, incluyendo a quien ahora es mi mejor amiga, mi compañera de Estudio Oubilette, la famosísima e inimitable Aurea Freniere, Josadec y Rodrigo Ramos, Romy Villamil, Jorge Hernandez, Ángel Zuñiga, Lobo Vasquez, Alejandra Rivera, Neto Olicón, Goare Salcido, Mario Monroy, Daniel Rojas, Serch, Alecs Vargas, Cesar Morales, Jesus Chavarria, Fabian Vazquez, Miguel Angel Hernandez, y por supuesto, el inolvidable Sr. Arnulfo Flores, Mr. Flawers. Esas experiencias y grandes recuerdos, como la ida al cine a ver El Señor de los Anillos con el Conexión Manga Team, la canción de ‘Jingle Bells’ que cantabamos ante la desesperación de las largas juntas interminables, la aparición incomprensible del Editotanque… Si no, no los cambiaría por nada en el mundo.

Y sin embargo… también había un lado oscuro, que esa misma lealtad que le tenía yo a Vanguardia me hizo callar durante mucho, mucho tiempo.

Tenían razón en que no había criterio en la revista, todo era bueno sin importar la calidad real. En que el término Akibakei lo estábamos metiendo con calzador. Que se tomara, sin permiso ni crédito, fan art de una artista mexicana para una página, como si el Deviantart fuera una colección de clip art gratuito. Que uno de los diseñadores de la revista, ha plagiado arte de otros dibujantes. Y por supuesto, las siempre constantes acusaciones de que un colaborador (o varios) se fusilaban cosas textuales de Wikipedia.

Porque cada vez que se abrían los foros, en cada uno de ellos, llegaban acusaciones de que los artículos eran fusilados de Wikipedia, o de otros foros. Se nos acuso de ser una revista populista, que solo regurgitaba lo que salía en la televisión, que inventaba palabras para el fandom sacándolas de contexto, de aprovecharnos de los otaku que no tenían forma de confirmar algunas de las cosas que se publicaban. El mote “Conexión Tanga” ya nos lo habíamos ganado a pulso, a pesar de las protestas constantes de muchas de las colaboradoras mujeres, etcétera, y más etcéteras. Todo esto sin embargo, era del dominio público. Sin embargo, lo que no sabían es que a los colaboradores nos iba bastante mal.
A Aurea no la querían contratar porque ‘a los lectores no les interesa la crítica’, después le censuraron varios artículos justamente por lo mismo, y en varias ocasiones le sacaron artículos ya escritos. A los hermanos Ramos les atrasaron pagos, eso sin mencionar no avisarles de que había juntas para todos los colaboradores. Había bastantes colaboradores a los que no se nos avisaba de juntas para dar las asignaciones. Había ocasiones en que a algunos no les daba ningún artículo a pesar de que llegaban a juntas que podían durar más de 4 horas, donde proponían más de 20 temas sin que se aceptara uno sólo -o se le dieran a un sólo colaborador. Si había muchísima preferencia, según le cayeras al editor en turno y es por eso que ustedes notaban cuando un colaborador se desaparecía por largo tiempo y luego reaparecía como de la nada

Pero lo que nos afectó a todos, y tristemente algunos solapamos durante mucho tiempo, fue el asunto de los pagos. Hace dos años, se nos informo que en lugar de cobrar a la quincena de la entrega del artículo se cobraría una quincena después de que saliera la revista, siempre que esta hubiera alcanzado X número de ventas. Debido a esto se salieron muchos colaboradores puesto que con toda la razón dijeron que era injusto que se les pusiera su sueldo secuestrado contra algo a lo que los colaboradores ni tenían injerencia, y sobre todo a algo que no les incumbía (después de todo, el artículo ya había sido entregado. El trabajo había sido hecho.). Los que nos quedamos, fue por múltiples razones pero en realidad, les dimos él mensaje de que lo que estaban haciendo, estaba bien.

Personalmente yo me quede por apoyar a la editorial. No obstante, y lamentablemente, hay una línea muy delgada entre ‘ponerse la camiseta’ y ser literalmente ‘explotado’, porque eso sí, no podríamos retrasarnos y se nos seguía exigiendo como siempre (con decirles que nos pedían bastantes artículos, con tan sólo 6 días de anticipación y pobre del que no entregara…).

Con el tiempo, el pagarnos contra “las utilidades” de la revista se volvió en atrasos no de semanas, sino de meses. Luego, después de mi último número como directora -el cual se me pagó desfasado en Noviembre del año pasado-, volvieron a cambiar el sistema. Esta vez se le pagaría al director todo el monto de la revista y luego este, nos daría nuestros honorarios. No tengo que decir que eso dio pie a muchos problemas. Para no atarantarlos con matemáticas de editorial, tan sólo le diré que los pagos no sólo se atrasaron, sino que simplemente no llegaron. No fue hasta que hable con el contador que me enteré que uno de los editores se había gastado el dinero. MI dinero. NUESTRO dinero ¿Por qué? pues porque también a esta persona no le habían pagado. Muchas personas se salieron en ese inter, y yo después de gritos y sombrerazos recibí por fin mi dinero.

Ese fue el último pago que recibí de Conexión Manga hasta la fecha, y, hasta donde sé, tampoco los otros colaboradores han recibido sus pagos.

Para estas alturas, sí, ya estaba preparando Tsuzuku-net. Era un proyecto que tenía rumiando desde años antes, pero solo ahora me veía con el ánimo, el tiempo, y la experiencia, para hacerlo. Y por esas razones yo había decidido que, la próxima vez que me contactaran con la fecha de entrega, amablemente dejaría de escribir para la revista hasta que se regularizaran los pagos. Debí hacerlo mucho antes, lo sé, cuando los problemas comenzaron, pero no lo hice por tonta.

El fin de semana antepasado, 27 de Mayo, fui invitada en Ensalada de Otakus, y, entre preguntas y la excelente convivencia, anuncié la salida de Tsuzuku-net, haciendo hincapié en que casi todos los colaboradores de la misma eran ex-colaboradores de Conexión Manga, y que, a diferencia de la prensa ‘formal’ del medio, nos enfocaríamos más en la crítica y el análisis, mis dos pasiones en esto de la escritura. Obviamente, di la fecha de salida como el 1 de Junio.

El 31 de Mayo, en el facebook de Conexión Manga y en contra de una tradición de 252 números, preguntaron finalmente al público si preferían ver más artículos de opinión. Para ilustrar dicha pregunta usaron, irónicamente, uno de mis artículos del 250, de opinión, llamado “Los mangas interminables y el público que los aguantan”. Entre las respuestas, la mayoría pidiendo más opinión y que dejaran de solo contar los animes como lista, había una diciendo que el articulo era igual a uno salido en el 232, también de autoría mía, en este caso titulado “Los mangas que nunca terminan ¿Cuál es la razón?”.

El 4 de Junio, tras una muy buena salida de Tsuzuku-net gracias a todos ustedes , desperté para encontrarme un mail pidiendo que me comunicara de inmediato a la editorial por un asunto urgente. Cuando lo hice, y antes de que pudiera decir cualquier cosa, se me dijo que mis servicios ya no serían requeridos debido a ese artículo.

Se me acusó de cobrar ‘por doble’ y justificaron a este motivo mi despido. Muy a pesar de que -y no mencionaré nombres- el editor acusó a uno de los redactores de ser quien hacía el ‘tal copy paste de wikipedia’. No estoy diciendo que porque a mí me corrieron, deberían correr a otros. Asumo mi responsabilidad en el aspecto de que si, los artículos, al ser de opinión, eran similares entre sí (después de todo, ¿Qué tanto puedes decir de un mismo tema?). Sin embargo si me parece ridículo y ofensivo que ante la acusación del mismo director de plagio de textos en wikipedia sólo se hubiese castigado con suspensión y a mí, con un despido. No me engaño. sé que mi despido tuvo que ver con el lanzamiento de Tsuzuku-net. Cosa que al igual, siento fuera de lugar, puesto que el sitio estaba destinado a opinión, y nada más. Algo de lo que Conexión manga siempre estuvo cojo. De hecho, como dato curioso, dos meses antes, al entrar el nuevo director, se nos pidió que dejásemos de dar nuestra opinión puesto que (y cito) ‘conexión manga había sido criticado fuertemente por dicha postura’, cosa que como ustedes sabrán no existía, ya que pocos redactores se les permitía hacer artículos bajo esta temática -nuevamente dos o tres dejaron de colaborar al recibir la nueva directriz-.

El motivo de esta aclaración, no fue hecha con la intención de que se me regresara mi empleo. Me parece que la muerte de mi relación laboral con Vanguardia, así como para la mayoría de mis compañeros, estaba predestinada por múltiples cosas, y más en específico por la falta de pagos (por favor, esto es muy importante que se entienda esto. En este momento se me deben 10 números).

Sin embargo le debo mucho a los lectores. Porque un editor y un escritor, a final de cuentas no es nada sin un público que lo lea.

Cada uno podrá sacar las conclusiones que desee con respecto a este post o bien, de la revista en la que yo y mis compañeros trabajábamos, pero por lo menos deseo explicar el motivo de mi ‘partida forzosa’. Tanto para mí, como para mis compañeros (disculpen si repito tanto esto, pero de verdad, esa revista se dio a causa de un trabajo en equipo, encabezado por el Sr. Flores y apoyado por todos los redactores, correctores de estilo, diseñadores, etc. incluyendo por supuesto a ustedes los lectores). Conexión Manga siempre formará parte de nuestra historia personal y profesional. Por ende, le deseo lo mejor y les doy las gracias por haberme permitido hacer por 13 años lo que más me gustaba.

Adalisa Zárate

P.d. Mil gracias a Aurea Freniere por ayudarme a acomodar mis ideas.

ETA: Antes de un post más largo al respecto, quisiera aclarar dos cosas para evitar malentendidos. No mencione nombres, porque se trata de denunciar una situación, no balconear personas. Pero tampoco quiero que parezca que estoy levantando falsos a diestra y siniestra. Juan Flores, director de la Editorial, me acaba de hablar hoy 7 de Junio para expresarme que no estaba enterado de la situación, y quisiera aclarar que, al referime al Director de CM, no me refería a él, sino al encargado actual de la revista en sí. Segundo, los pagos están atrasados, sí, pero nunca han expresado intención de no pagar.

Más detalles, en un post futuro.

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